La tormenta y la ficción

Oscar Isaac es Llewyn Davis en 'Inside Llewyn Davis' (Joel y Ethan Coen, 2013).

Oscar Isaac es Llewyn Davis en ‘Inside Llewyn Davis’ (Joel y Ethan Coen, 2013).

Se anunciaba tormenta de nieve en Columbia, SC. Algo que, según me comentan, no ocurre todos los años. Los americanos son muy dados a activar el dispositivo de emergencia en cuanto hay algún peligro a la vista. Así que los dirigentes sureños esta vez optaron, antes de que empezara a nevar, de hecho, antes de que empezara hasta a hacer frío, por cerrar colegios y universidades y buena parte de los comercios hasta nuevo aviso. Con esas, nos hemos visto en casa a mitad de semana mirando de reojo por la ventana esperando la nevada. Por televisión e Internet nos han ido llegando noticias de que la tormenta, sin llegar a tratarse nunca de algo sobrenatural, comenzaba a colapsar los estados colindantes.  A los del norte, que pasan varios meses a temperaturas bajo cero, todo esto, claro, les parece ridículo. Finalmente llegó la nieve y el paseo de fotos y pelotazos nos ha sentado estupendamente, porque teníamos el cerebro ya seco de tanta lectura y ordenador. Para rematar, eso de estar tanto tiempo en casa nos ha valido la visita (inesperada) de una pareja de mormones. Sí, de los que llaman a la puerta y tratan de inculcarte sus creencias. Como en las películas.

Joaquin Phoenix es Theodore Twombly en 'Her' (Spike Jonze, 2013).

Joaquin Phoenix es Theodore Twombly en ‘Her’ (Spike Jonze, 2013).

El mes de enero de este intrépido 2014 se va terminando y me sigo acordando de dos grandes personajes de ficción que he conocido al regresar a las Américas. En un año de numerosas  producciones basadas en hechos reales –12 Years a Slave, American Hustle, Captain Phillips, The Wolf of Wall Street o Dallas Buyers Club; por recordar que son más de la mitad de las nominadas al Oscar a mejor película–, conviene reivindicar aquellas creaciones originales que muchas veces suelen ser más auténticas que aquellos acontecimientos rescatados del pasado y narrados al pie de la letra.

En primer lugar, Inside Llewyn Davis, (inspirada, que no basada, en hechos reales) muestra desde su inicio a un tipo que no parece demasiado afortunado y al que, efectivamente, las desdichas le irán persiguiendo a lo largo de su travesía para triunfar con su ansiado álbum en solitario. Me cae especialmente simpático este tipo de personaje porque, pese a tener todas las de perder (odio el término loser), mantiene su encanto gracias a que no pierde su objetivo, el de poder vivir de su vocación. La crítica musical podrá ser todo lo quisquillosa que quiera en cuanto a la fuente de inspiración de la historia (así lo exige su condición), pero tendrá que permitirnos centrarnos en la dirección de la película, y esta vez los Coen son sencillamente divertidos y maravillosos.

Otro guion que no pasa desapercibido por el magnetismo de su personaje principal es Her de Spike Jonze. Ambientado en Los Ángeles en un futuro próximo, su premisa de un solitario escritor (a sueldo, y de cartas) que mantiene una relación con un programa de ordenador (al que da voz, y solo voz, Scarlett Johansson) circula en todo momento en la cuerda floja. Joaquin Phoenix, una cuidadísima estética y unos diálogos y escenarios bien urdidos consiguen que la película crezca y acabe dejando una placentera sensación de haber presenciado un discurso, más que necesariamente visionario, insólito.

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